GRANADA C. F.
UNA VENTA QUÉ PONDRÍA FIN UNA PROPIEDAD CHINA CON MÁS FRACASOS QUE EXITOS.
Tres presidentes y constantes cambios en la dirección deportiva y el banquillo han marcado la última década
A falta de confirmación oficial, el Granada CF cambiará de manos. Lo hará tras más de una década de propiedad china. Fue un 14 de junio de 2016 cuando se firmó, en una notaría de Barcelona, la venta de la entidad granadina por parte de Gino Pozzo. Lo hizo a la empresa china DDMC, cuyas siglas no se les va a olvidar a los aficionados rojiblancos jamás.
Llegó a la capital Jiang Lizhang, un supuesto magnate que con el paso del tiempo quedó constatado que era más un personaje puesto por los reales dueños de la compañía compradora que un gestor independiente y con recursos económicos. De hecho, desapareció del mapa y nunca más se supo. Siempre que hay un cambio, es inevitable que la afición se ilusione. Y esta vez no puede ser de otra manera. Pero siempre hay quien piensa que es mejor malo conocido que bueno por conocer. Y ya comienzan los rumores de que este cambio será el mismo perro con el mismo collar, como se suele decir. Solo el tiempo lo dirá.
En cualquier caso, con la propiedad china se firmó como entrenador a Paco Jémez. Un técnico con renombre que duró tres meses en el cargo. Desde entonces, y con la única excepción de Diego Martínez, los dueños de la entidad llevaron a cabo una política con numerosos directores deportivos y, por ende, constantes cambios de entrenadores y eso, a la larga, pasó factura. Esa temporada, la 2016-2017, fueron tres los técnicos que pasaron por el banquillo: el citado Jémez, Lluís Planagumà, Lucas Alcaraz y Tony Adams. El resultado fue un descenso a Segunda División en una campaña para olvidar en la que tan solo el Granada CF sumó 20 puntos.
La campaña siguiente se confió en José Luis Oltra con el objetivo de buscar el ascenso. Pero nada más lejos de la realidad. Fue cesado y sustituido por Pedro Morilla, pero terminó la temporada Miguel Ángel Portugal con más pena que gloria. Un nuevo año en Segunda que llevó a la afición rojiblanca a ir perdiendo confianza en la propiedad china. Pero se firmó a Diego Martínez y la situación cambió. Cuando menos se esperaba, con una plantilla sobre el papel con menos potencial que la anterior, se logró ascender a Primera. Se mantuvieron tres años, llegando a jugar competición europea. Un logro iTe puede interesar
Pero se marchó Diego Martínez, y todo volvió a ser como antes. Poca estabilidad, reconocido por exjugadores en distintas entrevistas, cambios y más cambios en la dirección general, la deportiva y el banquillo. Roberto Moreno, Rubén Torrecilla y Aitor Karanka en la campaña 2021-2022 no pudieron evitar el segundo descenso de la propiedad china. A Lizhang le sustituyó Rentao Yi, que apenas pisó Granada y nunca se dio a conocer. Y tras él, fue nombrada Sophia Yang que dejará el cargo, si se concreta la venta del club, al norteamericano Michael Schwimer. Paco López devolvió al club a la élite en la 2022-2023, pero la aventura duró solo diez meses. Y, desde entonces, la gestión ha ido a peor, con la afición muy molesta con los actuales responsables. Ahora, si se concreta la operación, habrá que ver si el cambio será para bueno o para malo. El tiempo pondrá las cosas en su sitio.nimaginable y que era la meta de Jiang Lizhang, que lo dijo en su presentación más como un brindis al sol que como una realidad.
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